Todo lo que nunca fuimos (Alice Kellen)

14.03.2019

SINOPSIS

Leah está rota. Leah ya no pinta. Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, a pesar de que sean casi familia, ni de que toda su vida está a punto de cambiar.
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel.
Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles.
Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.

 


RESEÑA

ESTA HISTORIA HA PASADO A SER UNA DE MIS FAVORITAS.

Hablaremos de Leah, una chica que siempre fue alegre, sonriente con todos y con grandes habilidades para la pintura hasta que tuvo un accidente en coche con sus padres y a partir de allí dejó de ser ella. Se volvió una persona atormentada y sombría, encerrada en sí misma. Su hermano mayor, que se llama Oliver, se encarga de ella hasta que le sale un trabajo mejor que el anterior. Este se irá y sólo podrá permanecer con su hermana una semana al mes. Así que confía en Axel el cuidado de su hermana, su amigo de toda la vida, del cual Leah está enamorada en secreto.

Leah se instala en casa de Axel y él se preocupa rápidamente por ella al notarla tan adolorida emocionalmente así que él pondrá todo su empezo a que Leah retome su vida con normalidad y supere la muerte de sus padres o al menos sepa vivir con ella. Ella se siente un poco violeta pues no quiere esconder más el amor que siente por Axel por eso es que se complicarán un poco la cosa entre ambos.

La recomiendo al cien por cien. 

Es una historia que transmite pura magia.