Te querré toda la vida (Alejandro Barrero Santiago) 

31.08.2019

SINOPSIS

José Luis ha cumplido ya los 33 años y por fin va a terminar Ingeniería Química. Para acabar su último curso, se cambia de ciudad y quiere que todo salga perfecto para así comenzar a trabajar el próximo año sin problemas.
Lo que no sabe es que se quedará atrapado en un ascensor junto a una chica a la que no podrá ver la cara. La nerviosa conversación, a oscuras, termina desembocando en una noche desenfrenada, y al día siguiente ella ha desaparecido. Cuando todo parece indicar que quedará como una anécdota inaudita, la misteriosa chica se pone en contacto con José Luis y le vuelve a citar en varias ocasiones. Sin embargo, nunca permite que vea su rostro... 

RESEÑA

Debo admitir que, después de haberme terminado este libro, estoy algo 'plof'. Me entenderéis si lo leéis. 

En este libro vamos a conocer la historia de José Luis, un chico no tan chico de 33 años que se muda a otra ciudad para acabar su carrera de Ingeniería Química. La historia empieza cuando él lleva aproximadamente una semana allí. De momento solo tiene un amigo, Arturo, un chico de unos veinte años más salido que el pico de una mesa y bastante gracioso. 

Un día volviendo a casa con Arturo a las diez de la noche, se acuerda de que debe entregar una fotocopia el día siguiente y ni él ni Arturo tienen fotocopiadora, todos los locales destinados a ello están cerrados por las horas y no conoce a nadie más. Su amigo le aconseja que vaya al "chino del quinto" que es un local que cierra a las once de la noche y que se encuentra en un viejo edificio de viviendas, en el quinto piso. 

Total, que Jose Luís va a la dirección que Arturo le ha indicado y cuando llega, sube al ascensor, el cual está bastante oscuro. En él entrará una chica, la cual va al mismo piso que él para que le cambien un cuadro. El ascensor, después de hacer unos ruidos muy raros al subir, se detiene abruptamente dejándolos a ambos encerrados. Nadie les escucha así que deben esperar a que alguien les encuentre. 

Allí empieza lo interesante. Ella se presenta como 'M' y empiezan a mantener una conversación un tanto incómoda que, poco a poco, cambiará el rumbo. Al final acabarán teniendo una noche de pasión desenfrenada en ese viejo ascensor. Pero cuando José Luis se despierta, se encuentra desnudo, con dos conserjes despertándolo y el cuadro roto de 'M'. 

José Luís pensará que su noche con 'M' no se volvería a repetir, hasta que encuentra una nota pegada en el cuadro de la chica. A partir de allí, empezarán a quedar a partir de notitas que le irá dejando 'M' citándolo en X lugar. Siempre en sitios oscuros donde no puedan verse. 

Y ella no quiere que se vean por una razón que se descubrirá al final del libro. 

Os invito a leer este libro y lo haría un millón de veces. Es súper corto, tiene como 140 páginas, pero es maravilloso. Esa mezcla romántica, erótica y dramática me encantó e hizo que me mantuviera leyendo hasta que lo terminé. Os prometo que la lectura no me duró más de tres horas. 

Los pocos  personajes que salen están muy definidos y elaborados, con personalidades muy marcadas. A medida que iba leyendo iba empatizando con los dos protagonistas, sentía lo que ellos sentían, me mordía las uñas cuando José Luis y 'M' se iban a encontrar, me ponía feliz cuando él recibía una nota suya... 

Es un libro que te engancha desde el primer momento con su trama y con el que, cuando llevas medio libro, ruegas que haya más páginas de las que hay. 

Os lo recomiendo totalmente si queréis una historia cortita, amena, erótica con toques románticos y dramáticos. 

Muchas gracias a Eride Ediciones por el ejemplar.

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